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martes, 8 de abril de 2014

Gracias

Hay personas que marcan un antes y un después en tu vida. Y tú eres una de ellas... Te conocí en el momento más duro de mi existencia. Fuiste un apoyo cuando nadie más lo era. Y ambos sabemos que no es un tópico, que en aquel lugar frío teníamos el calor del otro. Que no había mejor paliativo para el dolor que la compañía mutua. Aquel dolor que sólo comprendíamos nosotros. Aquel dolor que nos unía. Nadie nos visitaba, y llenábamos las horas con graffitis y partidas de ajedrez.
Qué más dan los errores del pasado... Tiene que darte igual lo que los demás piensen de ti, eres maravilloso así, con tus empanadas mentales y las risas sin venir a cuento. No cambies. Por favor. Y disfruta de la vida. Exprímela. Sácale el jugo a mi lema. Te lo presto. Úsalo. Hazle caso. "Ni retirada, ni rendición", ¿vale? Nunca. Y si el objetivo se te antoja imposible, no renuncies, sólo cámbialo. Pero nunca te rindas. La vida es demasiado preciosa como para dejarla pasar sin vivirla. Con sus mierdas y todo, créeme. Y sobre todo; sé feliz. O intenta serlo. Siempre tendrás un puerto seguro entre mis brazos, recuérdalo cuando la tempestad amenace con ahogarte. Recuerda, que siempre estaré aquí.

lunes, 17 de marzo de 2014

Carta a la luz de una lamparita de noche

Sabes... Nunca dejé de quererte. Te odiaba a veces, por no estar a mi lado, ni calmar mi llanto cuando lloraba por tu culpa. Por no cambiar mientras veía cómo te destruías a ti mismo. No sabes cuánto me dolía eso... Veía tu potencial, tu fuerza dormida dentro de ti. Todo lo que puedes hacer si te lo propones. Y tú en cambio sólo pensabas en dejarte morir sin más, y a mi eso me destrozaba. Te odiaba por ello. Mucho. Y muy fuerte, como dicen los modernos de ahora.
Yo te quería. Siempre tiré de ti, pensé que darte impulso te abriría los ojos y cogerías carrerilla, y lucharías con más saña que nadie. Sé que puedes hacerlo, puedes ser lo que quieras. No exagero cuando digo que eres el hombre más maravilloso que ha pasado por mi vida, aunque me las hayas hecho pasar putas.

No te haces idea de lo mucho que me llena estar contigo, y lo mal que se me da a veces expresarme. Es irónico, pues se supone que soy escritora. Pero a veces me pasa, que las ideas y las sensaciones nublan mi mente y me bloquean. Voy a subir íntegra esta conversación a mi blog. Corregiré algunas cosas, pero me parece una buena idea. Espero que no te importe.

No sé qué más puedo decirte... Estoy cansada, y me iba a dormir. Pero tú siempre me dedicas parrafadas, y yo a ti apenas ninguna. Seguro que tu cara de sorpresa al ver todos estos mensajes será épica, y siento un montón perdérmela. Pero quería escribirte antes de irme a dormir. La película me está encantando. Y tenías razón, me recuerda un poco a ti.

Por cierto, me encantaría tener una cosa tuya, algo que poder llevar siempre conmigo. Pequeñito, una minucia. Me encantan esas tonterías, pero mi cuarto es como un museo de los recuerdos. Podría contarte miles de anécdotas son todo lo que tengo entre mi casa actual, la del pueblo, y lo que queda en la de Madrid. Todo, absolutamente todo, tiene historia, y no es justo que tú, que formas parte de mi historia, no tengas algo representativo en mi pequeño museo. Así que vete pensando. Me da igual el qué.

Buenas noches.

domingo, 9 de marzo de 2014

Carta de despedida..

Te gustaban mis uñas vestidas de rojo, y tu nombre en blanco en ellas. Los ojos perfilados, y los labios sin pintar. Las deportivas más que los tacones, y mi culo enfundado por los vaqueros. Te gustaba la lluvia, y las hojas por el suelo. El otoño, los abrazos, los niños... Querías una familia. Querías que el mundo te escuchase. Querías que mi insomnio fuera tuyo. Y mi cuerpo. Y mis ganas... Y lo fue. Todo. Todo tuyo. Todas las noches, nuestro código... Ir a clase sin dormir carecía de importancia si la razón de mi desvelo era ver amanecer mientras hablaba contigo. Todo carecía de importancia si era por ti. Y hoy... Somos dos completos extraños. Nos hablamos como si no nos conociéramos. Como si no fueras la persona que me marcó de por vida. Me siento incapaz de ser sincera. Aunque ahora ya da igual, supongo. Yo ya no invoco la tinta de tu bolígrafo, ni tus sueños, ni tus fantasías. Yo ya no soy nada. Y es duro darse cuenta. Aunque... Te lo mereces todo. Y aún soy feliz si veo que tú lo eres, aunque no sea conmigo. Aunque no sea mi boca la que sonríe cuando la besas. Pero, ¿eres feliz , no? Pues nada más importa. Dejaré de pasearme por tu realidad. Ya no soy partícipe de ella. Sólo quería despedirme... Cuídate. Y sobre todo... Se feliz. Y aunque yo fui incapaz de enamorarte, deja que ella lo haga. Tal vez entonces me comprendas cuando te decía que para mí lo eras todo. Se feliz...


Adiós.

jueves, 3 de octubre de 2013

Cartas a...

IX

Vengo a llorarte. Sí, como lo lees. Quiero llorar todo lo que he contenido estos meses. y...como no quiero que nadie me vea, pido asilo entre tus brazos. Tápame bien, ¿eh? Nadie tiene por qué saber de esto. No quiero preocupar... Tú a veces me interrogas. Pero es relativamente fácil eludir preguntas para las que no tengo respuesta. Contigo al menos, no hay presiones.
Más que tus brazos, echo de menos los paseos sin rumbo mientras desnudábamos Madrid. Para acabar siempre, cada miércoles, en los mismos locales. ¿Recuerdas aquel día en el que mi rabia se desbocó? Nadie pudo hacer nada, salvo tú, claro... A veces me gusta creer que lo sabes todo. O al menos cuanto yo necesito.
No he sido la única en notar tu ausencia esa semana que huíste a perseguir sirenas por el Mediterráneo. Te hemos necesitado por aquí.

Es 2 de Octubre, cerca de las 3 de la madrugada. Tú duermes. yo... escucho al silencio gritar. En mi cama se bate una ensangrentada lucha por el poder; Nostalgia y Desazón vs Fuerza y Resistencia. Si consigo dormirme, firmarán la paz hasta mañana...

Cartas a...

VIII

Tengo miedo de pensar. O de reconocer que pienso. Ciertas cosas. No sé. Miedo de reconocer que piesno... Sabía que era rara, pero a veces yo misma me sorprendo. Supongo que las verdades siempre causan cierta impresión. Y más si han pasado inadvertidas en un muy oportuno estado latente.
Por ejemplo; reconocer que tienes razón cuando me psicoanalizas, me fastidia de sobremanera. Pues quieras o no, sacas a la luz mis debilidades. Y eso me deja vulnerable. Bajar la guardia es sinónimo de darle permiso a alguien para hacerte daño. Yo no quiero que me hagan daño. Y menos tú, hombre corcho.
Tengo miedo de decir(te) lo que pienso. Bueno, a ti y a todos. Tengo miedo también, de que tengas razón. De que tus palabras derrumben lentamente, piedra a piedra, la fachada cuyos pilares sostienen una falsa rebeldía y autosuficiencia. A veces me gustaría no mirarte, pues parece que me succiones los secretos por la mirada. Aunque supongo (y también odio reconocer esto), que una parte de mi arde en deseos de vomitar todos los temores, fobias, inseguridades y pesadillas. Aunque me deje en carne viva la garganta, por el amargo. Sólo así podría acurrucarme, y esperar temblorosa, el efecto sedante de tus dedos mesando mi pelo, en gesto protector.

Supongo que todos anhelamos ser lo que no podemos. Qué estupidez acabo de decir... La madrugada, que es un dulce delirio. Y yo, que me dejo embaucar por ella.
Fue todo por hoy; 10 de Septiembre.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Cartas a...

VII

El Mundo ha perdido la cuenta de la cantidad de veces que la Noche ha sido descrita sobre un papel. Sólo por poner un ejemplo, yo a veces la pinto como una anciana retorcida, vestida tan sólo con una túnica negra, y cuyos brazos son tan extensos, que son capaces de impedir a su ahijada Catalina ver a su amante, Lorenzo (NOTA: referencia a los nombres de la Luna y el Sol respectivamente. Extracto de un cuento popular infantil).
Tal vez la catalogo de cruel por lo mucho que se me atragantan a mí las noches... Todo hay que decirlo; el día de hoy ya venía torcido desde por la mañana. Que por cierto, es ya 4 de Septiembre. ¿Adivinas la hora? Madrugada; el reloj marca casi las dos.
Mi Gente Menuda no entiende que pase el día somnolienta por restar horas al descanso y dártelas a ti. Claro que, no saben que esto tiene destinatario. Cuando me preguntan la razón de mi cansancio, les digo siempre que "las letras me atraparon"... Qué bien suena dicho así, ¿eh? Pero... cómo explicarles que merece la pena, que eres de los pocos que aún confía en la magia que supone deslizar un bolígrafo sobre el folio, y de la exclusiva minoría que vé en mí dotes de escritora. Sólo te pediré una cosa; SONRÍE, que es contagioso. Y yo quiero ser enferma crónica de esa dolencia.

ANEXO
Parece que el amanecer no va a llegar nunca... Son casi las 7:00 am, y creo que si he dormido dos horas seguidas, es decir mucho. Los gallos están empezando a entonar su canción matutina, cuando yo aún me llego por las nanas.
¿La razón de mi desvelo? Ni idea. Los nervios que he ido acumulando a lo largo del día, supongo.
Voy a pedirle una hoja de reclamaciones al señor comercial encargado de la marca de tilas, que no relajan. No sé.. tal vez sean defectuosas. El sueño dispara la imaginación.

Cartas a...

VI

20 días sin escribirte. Demasiado, tal vez. Pondré la excusa de las turbulencias en mi día a día, a ver si cuela... ¿Que no? Vaya, lo suponía. Pero había que intentarlo.
3 de Septiembre. Madrugada. 20 días muy intensos... Sí es cierto, que te he dejado un poco de lado, querido amigo. Antes, las noches eran sólo tuyas. Me entregaba a ti y a la escritura. A tus cartas. Has sido sustituído por unos días por...gente menuda. Así los llamaba El Principito... Aunque niños y/o jóvenes, es más común.
Por unos días jugué a ser Peter Pan, con mi propio ejército de Niños Perdidos. Olvidé responsabilidades, problemas, dudas, miedos... Nuestro mayor miedo era aburrirnos, pero eso tenía una fácil solución; siempre había algún sitio al que ir a soñar despiertos. Era genial... Tu sms ha sido como el tañido de la campana que finaliza el recreo. Me has devuelto a la Realidad en la que las noches son tuyas y de mis pensamientos. Odio este limbo a medio camino entre Nunca Jamás y la Ciudad de los Adultos. Puedo retroceder y ser de nuevo Peter unos días, pero no puedo avanzar... Os echo de menos Gente Grande. Y también añoro a mi Gente Menuda... No sé cómo lo hago, pero vuelvo a estar sola. "PACIENCIA", Sí. Pero seamos realistas; nadie quiere sentirse lejos de sus amigos. 

Yo estoy lejos... Pero os quiero igual

martes, 13 de agosto de 2013

Cartas a...

V

He encontrado por casualidad (y un poco por intención), el álbum de fotos de la boda de mis padres. No es ninguna obra maestra de la fotografía, y la ceremonia en sí no fue un acontecimiento de dimensiones desproporcionadas, pero verlos sonriendo, besándose... Me hace plantearme preguntas. Como por ejemplo, por qué el Mundo es así, ¿por qué yo no pude disfrutar de ellos? ¿Por qué acabó tan pronto? Y sobre todo... ¿Por qué tengo que quererlos por turnos? Ya sabes lo mucho que te envidio...
Puede que si mi vida hubiera sido una más del montón, mi historia se amontonaría como tantas otras. Puede que yo hubiera sido una apática, que vive porque se supone que es lo que hay que hacer, y no por el mero placer que produce respirar, o sentir un corazón latiendo. Puede que todo tenga una razón, quién sabe... Pero mientas tanto, no puedo evitar devanarme los sesos y lanzarle al silencio mil "por qués" que no obtienen respuesta. Es frustrante.

13 de Agosto, bien entrada la madrugada. Espero que no me pase como ayer; había un enjambre de inquietudes revoloteando sobre la cabecera de mi cama, y justo cuando el tímido Morfeo se aventuraba a darme su beso del Sueño, las malditas lo espantaban y yo, desesperaba retorciéndome en nudos imposibles entre las sábanas... Me resigné a soñar despierta hasta el amanecer, cuando por fin, las inquietudes se quedaron profundamente dormidas sobre la almohada.

Creo que soy un poco egoísta... Yo siempre contándote cosas, desahogándome, y tú... ¿Tú qué? ¿Conseguiste a la princesa?
Nunca Jamás sin Peter es como respirar sin pulmones... Olvidé volar, y Campanilla se fue, cansada de mí. Aquí sólo quedamos los piratas y yo... Hasta los niños perdidos crecieron.
Hazlo por las sonrisas caídas; consigue una barca para remontar el Dwat. Ya, ya sé que el Rey de Badar es estricto con la normativa de los forasteros, no quiero crearte problemas con él. Entonces... Al menos, enciende la llama de la esperanza de nuevo, que con tanta lágrima, a veces se apaga.

Cartas a...

IV

Pienso continuamente en mi vida en Madrid. En lo que viví, lo que podría estar viviendo ahora si siguiera allí. Lo que me espera si algún día vuelvo... Tengo auténtico terror a olvidarme de ello. De vosotros...

Lunes, 12 de Agosto; madrugada insomne, para no variar...
Lo más sensato sería asumir la nueva situación en la que me encuentro. Ser consciente de que en este rincón del Mundo no hay cientos de vagones de Metro atestados de historias e inspiración recorriendo el subsuelo No hay ni una puñetera cafetería, ni librerías, ni tiendas, ni bares con micros y escritores cautivando con su voz. Aquí no hay nada de eso. Aquí, sólo hay recuerdos que no quiero recordar. Si bien es cierto, que en este agujero me queda la poca familia que me sigue queriendo, y eso es importante. De hecho, a parte del aire puro, el agua de manantial, y la conexión con la naturaleza, es el único punto a favor.
Leer sigue costándome horrores... La concentración nunca ha sido lo mío, pero echo de menos ser absorbida por las páginas de algún libro, y transportada a otro Mundo por unas horas. Insistís en que disfrute, que aproveche esto, que me olvide un poco de Madrid. Pero no puedo... Se acerca el Otoño, las lluvias, los paraguas. Pronto el suelo estará tapizado con miles de hojas secas, que entonarán canciones únicas al ser pisadas, y yo voy a perdérmelo... No voy a estar allí en el aniversario con la primera ciudad que me enamoró... Bien sabes tú que "Madrid, de noche y mojada, le llegó al corazón a la joven enamorada". Pero en fin, resignación. Supongo.

Puedo sonar repetitiva en mis cartas; siempre con este drama. Pero la culpa es tuya, que lo sepas. Sí Cuentacuentos, no me mires así, que si paso las madrugadas desgranando mi pena sobre el papel es por tu brillante idea de "vomitarlo todo sobre el folio". Y sí que es brillante compartir un pedacito de mi desazón. No me devolverá mi ciudad, ni mis amigos, ni todo el amor que volqué allí, pero os siento a todos (sí, a los 6 millones que la componéis), un poquito más cerca.
Pero basta de lamentaciones (por hoy). Mañana más. No voy a dejar que os olvidéis de mi.

Cartas a...

III

Madrugada del 9 de Agosto, a eso de la 1 y media. Aunque, la hora da igual. Y...el día también.
El cuerpo de la mujer fue creado para ser definido y amado, ¿no es cierto? Antes de que me preguntes por qué me refugio en sudaderas XXL, te respondo yo; por la misma razón por la que prefiero dormir en una cama de 2 metros de ancho. Por la comodidad. Si bien es cierto, tanto en la sudadera como en la cama, cabemos dos personas. Sí, ¿y qué? Estoy sola. Es un hecho irremediable. Y te preguntarás, "¿Celia, y todo esto a santo de qué?" Pues... Ni la más remota idea. Creo que surge del hecho de que la ropa suelta abraza cariñosamente el cuerpo, mientras que la lycra y las prendas ceñidas, lo estrangulan. Vale, deja de poner los ojos en blanco, ¡pesado! Ya sé que te importa más bien nada el tallaje de mis sudaderas, o el ancho de mi cama. Todo esto era una metáfora para reflejar lo diminuta y sola que me siento a veces... La casa es pequeña y el pueblo también, para qué mentir, pero los noto enormes y holgados a mi alrededor. A veces hay amigos, visita... Aún así sigo sientindo soledad...

Supongo que recuerdas a aquella chica sonrojada y solitaria que pretendía camuflarse en el rincón de aquél bar con su camisa negra, haciendo juego con la tapicería del sofá. La misma chica que cada miércoles se subía a un escenario, escudándose tras un micrófono rojo y un cuaderno. Aquella chica que tras la trinchera de su flequillo buscaba comprensión y afecto en los ojos de la gente que la rodeaba. La misma, que se compró una camiseta nueva para el primer día que aceptó quedar a solas contigo. Ella, se llama Valeria. 
A Valeria el Mundo se le queda enorme. A mi tan sólo me cuelga como una sudadera un par de tallas más grande. Valeria se encoje sobre sí misma y pasa desapercibida. Yo, le sonrío al Universo aunque tenga ganas de llorar. Valeria no encuentra, ni encontrará jamás su sitio. No hay lugar en la Vida para la timidez y la depresión. Yo... Yo encontré el puzzle perfecto en el que encajar. Encontré una rutina, un patrón. Entiende que me han tachado en el mapa, la ruta que tanto trabajo me había costado programar. Entiende que me sienta perdida en apenas 1 kilómetro cuadrado de casas de asobe. Entiende, que los mastodontes de acero, cristal y hormigón sean mi sitio. Yo aquí, no pinto nada... Allí... Hay quien piensa que tampoco, pero al menos no me siento como los muñequitos de nieve dentro de burbujas de agua, condenados a ver caer eternamente los mismos copos...


miércoles, 7 de agosto de 2013

Cartas a...

II

Busco de nuevo el consuelo en tus mudas palabras. En lo que no dices, ni dirás nunca. Palabras que en mi mente, formulo yo por ti.
De nuevo madrugada. Hoy, 7 de Agosto. 27 días. Y qué decir.. Puedo pasar el día entero fuera de casa, silenciar las penas con música, solapar con canciones el run-run que me martillea la cabeza; "no hay nada que hacer, ¡ríndete!" Puedo esquivar la soledad todo el día, pero la noche llega. Y con ella los demonios.
El cielo sigue cubierto. De nuevo, el teléfono no suena trayendo consigo una disculpa. No voy a perder el tiempo esperando algo, que con toda seguridad  sé, no va a llegar. De nuevo, Celia contra el Mundo. Siempre he sido yo contra todo. Yo, contra los demonios capitaneados por Su voz, arrastrándome al abismo. Yo, contra el dolor de una pérdida..tras otra. Yo, contra mi propio destino. Nunca ha habido un "nosotros". Amistades pasajeras, amores fugaces, sentimientos de juguete..
Espero que por una vez, la distancia no haga el olvido. Espero que mi nombre quede grabado en vuestra memoria el margen de tiempo suficiente, hasta mi regreso. Espero haber hecho las cosas bien. Espero no tener que esperar demasiado.

martes, 6 de agosto de 2013

Cartas a...

 I

Me has dicho que escriba cartas. Pues bien, eso hago.
Es un 6 de Agosto a la 1 y 20 minutos de la madrugada. Me siento enrome dentro de mi casita de muñecas. A fin de cuentas, es lo que es; un espacio en el que estar. Sin nadie para compartirlo. Habitaciones llenas de un vacío denso y pegajoso. Mi única compañía esta noche es el zumbido de la bombilla, y el lejano cri-cri de los grillos.
El cielo está nublado. Hoy no hay estrellas. O al menos a la vista. El Mundo está cogiendo por costumbre dejarme de lado.. Podría decirse que he perdido a mi familia. No, no han muerto. Pero sí nuestra relación. Sé que hay una pequeña porción de individuos con los que comparto apellidos, que aún quieren considerarme pariente. Es un consuelo.. Aunque, a pesar de todo, me siento muy sola. No sé si te has fijado en que sólo pongo dos puntos suspensivos. Es una mala manía, lo sé, pero míralo así; es como dejar un suspiro a medias, como bloquear el llanto en el preciso instante en que va a estallar, frenar las emociones para que no se desboquen.
Llevo la cuenta de los días que llevo aquí, en la libreta que me regalásteis por mi cumpleaños. Con este, son ya 26 días. 26 días de emociones reprimidas y esperanza en vano. Supongo que llevo 26 días esperando una disculpa, una llamada, una invitación para volver.. Y a cambio, sólo amenazas e insultos. Dolor, y vacío.
El nudo que tengo dentro, aprieta tanto que tengo la sensación de que en cualquier momento me partiré en mil pedazos. Como un diamante de cristal, que soporta miles de intentos por ser rayado, pero se desmenuza al golpearse contra el suelo..

Hoy probablemente no, y mañana tampoco. Supongo que algún día de estos me tocará ser feliz, ¿no?