Lo que escribimos es lo único que quedará de nosotros.
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domingo, 24 de noviembre de 2013

ESCRITURAMA, Corazón de Sapo #10

¿Cómo decir adiós?
Nos preparan para enfrentarnos a difíciles dilemas matemáticos sobre la densidad de un cuerpo que desaloja X volumen de un líquido con un área basal Y, en cambio nadie nos dice lo maravilloso que es sentir el roce de la piel de un cuerpo desnudo, abrazado al nuestro, acompañado del suave masaje del agua en una bañera. Nos enseñan a manejar con una destreza básica la lengua, y la gramática, pero a la hora de dar nuestro primer beso no tenemos ni idea de qué hacer con ella. Diseccionamos ranas y pescaditos, evaluando sus órganos e indagando en su interior, pero a la hora de interiorizar en nosotros mismos... Nada. Nos dicen que comamos sano, entonces... ¿el orgullo qué? Seguro que se sacan de la manga que es bueno para el colesterol. Y ¿cómo decir adiós...? ¿Qué estrafalario beneficio contiene? Nadie nos enseña nunca a reparar un corazón roto. Los médicos curan infartos, no desamores. Quizá deberían plantearse una reforma educacional...

martes, 12 de noviembre de 2013

ESCRITURAMA, Letra de Imprenta #8

Cartas con destinatario desconocido
Querido X,
¿Cómo pretendes mirar al futuro de cara, si tienes tu pasado aún pegado al culo? Disculpa la grosería, pero no lo entiendo. Una solución elemental para avanzar en la vida, es dejar atrás aquello que te ancla al dolor sufrido. Es decir, no pienses el daño que te hicieron, o si no supieron ser el pilar de tu vida, mira lo que tienes frente a ti, y pregúntate si merece la pena arriesgar. Pero no bajo el prejuicio de aquello que has experimentado. No puedes juzgar a todo el mundo con el molde de aquellos que te hicieron daño. No puedes juzgarme sin conocerme, sólo porque Ella te destrozara. No puedes tratarme de débil si no me dejas intentarlo. Si antes no supieron ayudarte, no significa que yo no sepa. No busques excusas para rehuírme. Estás asustado y es comprensible. No eres objetivo. Yo entiendo todo eso que te pasa. Y me frustro, porque no me dejas ser partícipe. Porque te encierras en ti mismo. Porque cada día hay una nueva excusa. Porque cada vez que nos vemos es un constante "lo siento, no puedo. Espero que no te enfades". Y yo, como idiota que soy, sonrío y asiento pacientemente a cada negativa, mientras por dentro me deshago en rabia. Pero rendirse nunca fue una opción, y la paciencia es un don con el que la experiencia me ha dotado. Puedo esperar. No eternamente, pero tu coraza no va a ser siempre infranqueable. Y yo pienso estar ahí en cuanto se atisbe una grieta. Pienso estar ahí con los brazos abiertos para recogerte cuando no puedas más y te ahogue tu propio aliento. Estoy ahí, aunque no me veas. Dispuesta a todo.

viernes, 1 de noviembre de 2013

ESCRITURAMA, Letra de Imprenta #6

Pandemia
Y como el paciente artesano que hace relojes del principio al fin de su vida, ella confeccionaba corazas y fortalezas. Era arquitecto del corazón, se protegía a sí misma de todo el dolor que causaba esa vírica y cruel enfermedad que es conocida con el eufemismo de "amor". Sudores fríos, taquicardias, leve distorsión de la realidad... Son tan sólo algunos de sus síntomas más leves. Ella los conocía, y en su día estuvo infectada, hasta tal punto que casi muere en la búsqueda de una cura.
Los primeros estadios no son peligrosos, casi se puede denominar agradables... Cosquilleos en el estómago, sonrisas sin sentido... Pero luego... Ay. Luego llega el dolor. En cada despedida. En cada desacuerdo. Un dolor lacerante cuando no te sientes correspondido. Un dolo ácido y penetrante cuando te sientes utilizado... Va deshaciéndote por dentro. Quemándote. Consumiéndote.
Ella se curó. A base de edificar cada día un nuevo muro, un nuevo y actualizado método de protección. Sin darse cuenta, de que dentro de esos muros se quedó una pequeña parte del ladrón de órganos del que se infectó sin remedio. Suficiente, para mantener la enfermedad latente en su interior. Ella fingía no darse cuenta. Pero estaba allí, y cada día lo arropaba más. Él sólo esperaba el día, en que la enfermedad estuviera tan avanzada, que no pudiera vivir sin su compañía. Él esperaba. Estaba enfermo. Como el que más. Y no quería curarse. No, mientras hubiera una pequeña esperanza...

lunes, 28 de octubre de 2013

ESCRITURAMA, Corazón de Sapo #6

No me quieres cerca de ti, pero tampoco en brazos de otro. No quieres que salga, pero tampoco que me quede en casa. No permites que sonría pero te enfadas si me descubres llorando. Quieres que sea feliz, pero en cambio tú eres la causa de mi desgracia.
No sabes quién eres, y por eso quieres confundirme a mí. ¿Te refieres a eso, cuando gritas que me odias...?

jueves, 17 de octubre de 2013

ESCRITURAMA, Letra de Imprenta #4

Separados

Vía sólo hay una. La que les separa de serlo TODO. La que al mismo tiempo les obliga a ser NADA. Bueno… Nada no. Porque al día le faltan horas para todo aquello que quieren contar. Sí. Porque ambos se refugian tras máscaras y escudos. Ambos quieren ser ellos mismos, pero sin serlo del todo. Pues parece que confiar en alguien, es darle permiso para hacerte daño, y ellos ya han sufrido demasiado.

Deberían poder ser felices juntos. Deberían poder abrazarse como hace todo el mundo. Pero vía sólo hay una. La del tren. La que los puede convertir en TODO. La que les condena a ser NADA. Dama caprichosa, la Distancia. Y señorito remilgado, el Olvido.

miércoles, 16 de octubre de 2013

ESCRITURAMA, Corazón de Sapo #4

Presente, futuro, y TÚ

Añorar el pasado es correr tras el viento. Es intentar atrapar entre las manos una brisa, o un rayo de Sol. Trasladar al presente lo que fue ayer, es como poco, imposible. Mas, algunos ilusos (entre los que, por supuesto me incluyo), no cesamos en el intento de revivir tiempos que a nuestro parecer, fueron mejores. Incluso tratamos de resucitar aquello que murió en el olvido.

lunes, 7 de octubre de 2013

ESCRITURAMA, Letra de Imprenta #3

Valeria...
Despierto abrazado por la penumbra de una habitación desconocida. Estoy desnudo, y las sábanas han desaparecido en el abismo que hay a los pies de la cama. En contra de lo que esperaba, no tengo frío. Mi mano izquierda va recobrando el tacto, y bajo mis dedos, una piel de seda. Me embriaga un perfume dulce de vainilla que no me es desconocido. Tengo ese olor archivado en mi memoria junto a un nombre. Valeria... "Pero no... Eso es imposible. Ella... Ella se fue...". Desespero por encontrarle una explicación lógica, que por supuesto, no hallo. Conozco a Valeria desde hace años, y puedo asegurar que esta no es la habitación que recordaba, en la que tantas noches fui Suyo.
Ella duerme, de espaldas a mí. Y antes de plantearme despertarla dedico, que la mejor idea es bordear la cama en busca de respuestas. Comprobar si es cierto. Si es ella...
Movido por la impaciencia tropiezo con el montón de ropa que se acumula en el suelo. Intento no hacer ruido, y me acerco sigilosamente. Bajo la tenue luz que atraviesa la persiana reconozco su "24 grapas", esa puta cicatriz que la atormenta... Es ella. Sin duda. Pero ha pasado tanto tiempo desde la última vez, que quiero cercionarme de que su rostro sigue siendo el mismo. Y...efectivamente. Aunque cerrados, sus ojos siguen siendo magnéticos.

No sé cómo he llegado aquí. Ni creo que importe ahora. Vuelvo a mi lado de la cama, y abrazo el cuerpo que me hizo enloquecer en su día. Tanto...que fui capaz de morir por amor. Por ella.


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Paredes blancas. Un piloto rojo parpadea ahogado por la luminosidad del cuarto. La venda de mi brazo izquierdo se ha quedado adherida a las cicatrices aún frescas, y empieza a molestarme. Cada noche igual... No estoy para bromas, pero mi mente se empeña en transportarme de nuevo a su lado. A la vera de esa paz que irradia su recuerdo... "Ya no está" es el puto mantra de los médicos, "y tú tienes que seguir. Sin ella" ¡Já! Y una mierda. No puedo. Todas las noches viene. Me busca. Me encuentra. Y me lleva con ella a Su Cielo... Mientras vosotros os afanáis en atarme a este Infierno Terrenal.

jueves, 3 de octubre de 2013

ESCRITURAMA, Corazón de Sapo #3

Sucede todas las noches, que batallan en mi cama sentimientos encontrados. La franja de Gaza parece. Y tú, Mahadma Ghandi pidiendo Paz, y ofreciéndome asilo onírico entre tus letras. Somos cómplices en esta locura de cócteles Molotov llamados pesadillas.

ESCRITURAMA, Letra de Imprenta #2

El coleccionista

<<El robo de un cartel publicitario, termina con un herido grave>>
-Hay que ver cómo está el Mundo... ¿Para qué querrán tal cosa? ¡Si es cartón!
-Tss.. habló el que tiene una figura tamaño real de Marilyn Monroe.
-Eh, eh, tú te callas Madonna. Marilyn me quiere, Y está aquí por voluntad propia. ¿A que sí?
-Hgmfghffmgh
-Sí, eso les decías a los invitados de mí. Pero es muy cómodo que hablen de una cuando ésta está amordazada y no puede dar su versión de los hechos. 
-Madonna, o te callas, o cojo la goma de borrar y hago desaparecer esa boquita tuya. Que estás más guapa callada.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

ESCRITURAMA, Letra de Imprenta #1

Príncipe destronado

Ya no podemos decir, que somos los favoritos... Nuestro tiempo ha pasado. Las niñas de hoy ya no creen en los príncipes. Ni en las hadas. Ni en el amor... Ya ni siquiera besan sapos. Las "princesitas" (por llamarlas de algún modo), no vuelven a casa al toque de campana de medianoche. Salen a esa hora. No pierden el zapato en las escalinatas de algún palacio. Algunas... pierden las bragas en la alcoba de algún desonocido. No buscan príncipes que las rescaten y enamoren a golpe de poema. No buscan; encuentran. Y se conforman. No le cantan baladas al chico que las gusta para cortejarle; bailan delante de él de forma grotesca...

Ya no tenemos cabida... Quedamos cuatro príncipes. Arthur y Edward son habituales en las reuniones de Alcohólicos Anónimos. El pobre John sufre una aguda Esquizofrenia en su celda del psiquiátrico del Reino. Y yo... El Príncipe Azul... Me he rendido. Estoy condenado a una vida de soledad y tristeza. Ya nadie me busca, ni sueña conmigo. Habéis extinguido a los Príncipes. Estaréis contentas...

lunes, 23 de septiembre de 2013

ESCRITURAMA, Corazón De Sapo #1

En mi cárcel de barrotes de aire, puedo ver el Mundo. Tan ahí... a mi alcance. Pero al mismo tiempo, concenadamente lejos.
Mis sentimientos y yo de algún modo no somos libres... y gritamos libertad hasta desgañitarnos.
Puedo abrir la ventana, alargar la mano a través de ella, e intentar atrapar losrayos del Sol. Tan incorpóreos... como tú cada noche en mi cama.